
Cuando trabajas en la playa, las mareas pueden determinar por completo a qué hora puedes dar una clase. En algunas ubicaciones del Reino Unido, por ejemplo, una escuela de surf puede tener solo una ventana de unas pocas horas al día, y esa ventana cambia constantemente.
Por eso desarrollamos junto a varias escuelas una forma de ajustar la disponibilidad de las clases a las mareas. No todas las actividades necesitan este nivel de flexibilidad, pero para los centros que dependen de ellas puede ahorrar mucho trabajo manual.
Muchos sistemas de reservas para escuelas de surf funcionan bien con horarios recurrentes, pero se vuelven menos prácticos cuando las horas de inicio cambian cada día.

En Viking puedes utilizar el planificador de mareas para los productos que lo necesiten. Sobre un calendario mensual puedes indicar qué horas están disponibles cada día y, por tanto, qué opciones verá el cliente en el formulario de reserva.
Muchas escuelas preparan esta disponibilidad una vez por temporada o cada pocos meses, utilizando su tabla de mareas como referencia. Así no tienen que reconstruir manualmente la planificación cada día.
La misma lógica puede resultar útil cuando quieres abrir determinados huecos solo en momentos concretos. Por ejemplo, un centro de SUP puede decidir ofrecer alquileres en franjas específicas y abrir esos horarios en el calendario cuando le convenga.