
Este artículo ha sido escrito por la autora invitada Alice Writes Copy.
Conseguir más visitas para tu web es importante, pero no sirve de mucho si las personas que llegan no encuentran un camino claro hasta la reserva.
En la primera parte de esta serie vimos distintas formas de atraer tráfico desde canales como Google e Instagram. En esta segunda parte nos centramos en lo que ocurre después: cómo evitar que un cliente potencial llegue a tu web, se distraiga y se vaya sin reservar.
Piensa en tu sitio web como un embudo. Puedes atraer cada vez más visitas por la parte superior, pero si la navegación es confusa, faltan respuestas importantes o el botón de reserva queda escondido, parte de ese tráfico se pierde por el camino.
Antes de hacer clic en «Reservar», un cliente quiere entender qué va a pasar. Si el proceso parece complicado o hay dudas sobre precios, horarios o siguientes pasos, es más fácil posponer la decisión.
Una forma sencilla de reducir esa fricción es mostrar cerca de tu llamada a la acción tres o cuatro pasos que expliquen el proceso: elige una actividad, selecciona una fecha, completa tus datos y confirma la reserva.
Cuanto menos tenga que adivinar el cliente, más fácil es seguir adelante.
Enlaces externos pueden ser útiles, por ejemplo para recomendar alojamiento, mostrar un parte meteorológico o enlazar a una red social. Pero cada salida también es una oportunidad para que el visitante se distraiga y no vuelva.
Cuando un enlace externo sea necesario, ábrelo en una pestaña nueva. Y evita colocar elementos muy llamativos, como un gran feed de Instagram, justo al lado de tu principal botón de reserva.
Has trabajado para llevar a esa persona desde las redes sociales hasta tu web. Una vez allí, dale un camino claro hacia la acción que quieres que complete.
Las opiniones de otros clientes generan confianza, especialmente para alguien que todavía no conoce tu escuela. Pero no hace falta esconder todas las reseñas dentro de un carrusel que casi nadie recorre.
Selecciona testimonios concretos y colócalos cerca del contenido al que aportan credibilidad. Si hablas de clases para principiantes, muestra una reseña de alguien que llegó sin experiencia. Si promocionas un campamento familiar, utiliza una opinión de otra familia.
Así la prueba social responde a la duda que el visitante tiene justo en ese momento.
Una web que convierte bien no necesita presionar al visitante. Necesita eliminar dudas, distracciones y pasos innecesarios.
Explica cómo funciona la reserva, mantén el foco en tu propia web y utiliza las experiencias de clientes anteriores para generar confianza. Con esos cambios puedes conseguir más reservas sin necesidad de aumentar constantemente tu inversión en tráfico.
¿Quieres revisar cómo tu web guía a los visitantes hacia la reserva? Puedes encontrar más información sobre Alice en Alice Writes Copy.